Un año más, desde Metzineres y L’Arravalera nos sumamos a la Festa Major del Raval para celebrar la comunidad que construimos cada día desde el barrio. Durante dos jornadas, el viernes 10 y el sábado 11 de julio, la calle de la Lluna se llenó de música, baile, radio comunitaria, memoria y encuentros.
Para nosotras, ser parte de la Festa Major es una forma de reivindicar nuestro derecho a estar, crear, compartir, disfrutar y ocupar el espacio público. También entendemos la fiesta como una forma de resistencia feminista: un espacio donde encontrarnos, hacer visibles nuestras formas de vida y defender el goce, la alegría y la construcción colectiva como parte de una vida digna.


La fiesta comenzó el viernes en la puerta de Metzineres, donde convertimos la calle en un escenario de música popular, conversación y cultura ravalera.
Eli, nuestra maestra de ceremonias, nos acompañó durante toda la jornada. En directo, la MetziRadio reunió las voces del Àgora Juan Andrés, El Lokal, la Antiga Massana y el Sindicat d’Habitatge y Metzineres. Allí, dialogamos sobre el derecho a la vivienda, la defensa de los espacios comunitarios, la organización popular y la necesidad de sostener redes capaces de responder ante la precarización y la expulsión. Para nosotras, celebrar el barrio también significa reconocer sus conflictos, compartir sus resistencias y fortalecer las alianzas que lo mantienen vivo.
La música nos acompañó durante todo el día. Luana abrió las actuaciones con una presentación de flamenco y Jessica Soteldo hizo bailar a todo el barrio. Le siguieron Noah, Tania y Antonia, compartiendo su música, sus canciones y sus voces. Con dos horas de poderoso perreo, DJ Txarnega cerró la noche y nos mantuvo bailando hasta el final.

El escenario se expandió más allá de los tablones con la participación de las Tumberas en Barcelona. Sus bailes, cantos, faldones y movimientos recorrieron la calle y despertaron la atención de vecinxs, participantes y transeúntes.
Su intervención fue una invitación a acercarnos a la historia del tumbe carnaval afroariqueño. En las fiestas del Raval volvimos a reivindicar una cultura construida desde los márgenes, desde las experiencias migratorias, memorias coloniales y múltiples formas de resistencia. La interculturalidad, que define tanto a nuestro barrio, entendida como un derecho y una práctica cotidiana de reconocimiento, intercambio y construcción colectiva.
Tumberas en Barcelona: bailar la memoria
Tumberas en Barcelona nació a finales de 2025 en el barrio del Carmel como una comparsa callejera de mujeres y disidencias reunidas en torno al tumbe carnaval. Actualmente reúne alrededor de cincuenta mujeres, principalmente migradas de distintos territorios de Abya Yala.
El tumbe carnaval es una expresión cultural del pueblo afrodescendiente de Arica y de los valles de Azapa y Lluta, en el norte de Chile. Tras décadas de persecución, silenciamiento y borrado, nuevas generaciones comenzaron a recuperarlo a partir de los relatos, recuerdos y saberes transmitidos por las familias afrodescendientes. Desde entonces, el tumbe se ha convertido en una herramienta de memoria, autorreconocimiento y visibilización.
En Barcelona, esta práctica se encuentra con las experiencias migratorias, los feminismos y las luchas antirracistas y anticoloniales. La comparsa explora la relación entre cuerpo, memoria, desarraigo y pertenencia, entendiendo la danza como una práctica de organización, construcción comunitaria y goce colectivo.
A través de la intervención en el espacio público, bailar juntas se convierte en una expresión de memoria y resistencia. La comparsa parte de experiencias compartidas atravesadas por el racismo, la discriminación y la precarización, sin separar la danza de la historia esclavista y colonial que atraviesa al tumbe. Poner el cuerpo en la calle es, así, una forma de reivindicar maneras de hacer política encarnadas, festivas y colectivas.
Su participación en la Festa Major del Raval nos invitó a conocer esta historia, cuestionarnos y seguir aprendiendo. También nos recordó que la cultura popular permanece viva cuando crea vínculos y permite que distintas memorias y luchas se encuentren en el espacio público sin borrar sus orígenes.

El sábado continuamos en L’Arravalera
La celebración continuó el sábado en L’Arravalera, nuestro espacio activista, cultural, formativo y comunitario de la calle de la Lluna, 20.
Odysseas y Christoforos compartieron su música y Killiah Kiss presentó una drag performance que volvió a situar los cuerpos, el deseo y la disidencia en el centro de la celebración.
L’Arravalera se llenó de vecinxs y compañexs que se acercaron para compartir otra tarde de cultura y encuentro. Una segunda jornada que amplió la celebración y conectó los dos espacios de Metzineres en la calle de la Lluna.
Durante las fiestas del Raval, hicimos de nuestra calle un lugar para encontrarnos, bailar, conversar y hacer barrio. Gracias a todas las artistas, colectivos, vecinas, compañeras y personas que hicieron posibles estas jornadas, y a quienes se acercaron para compartirlas con nosotras.
Frente a las violencias que expulsan, aíslan y precarizan nuestras vidas, seguimos defendiendo la cultura como un espacio vinculante, creativo y transformador.

Somos vecinas del Raval. Seguimos celebrando y haciendo barrio desde los márgenes.
¡Metzineres siempre en la Lluna!
Fotografías: Andre Gaetano
